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23/05/2006 07:58
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Argentina ar
Provincia:
Santa Fe
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Venado Tuerto
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Descripción:
Lo que mejor describe a un escritor son sus textos...

Memorial de mis perros muertos (fragmento)

4. El cuarto y último fue Bobby Abasolo.

En realidad era de mi padre y se le conocía con el nom du guerre de "el perro nihilista". Era negro y necrófilo.

Mi padre ha tenido diversas etapas en su vida. Una etapa boxeador, otra electricista; una etapa enmascarada, otra recuperación de pelo; una etapa marimba sinfónica, una etapa delantero de llano, otra "quiero ser negro "y otra "tengo otra familia". Su etapa alta cocina casi lo sume en el alcoholismo, pero le ha heredado al mundo una receta de huachinango a la caguama que, una vez difundida, hará estragos en los círculos gastronómicos.

Bobby Abasolo procede de su etapa bicicletera, un periodo eminentemente conservacionista en su vida. Tomaba su bicicleta, una canasta, anunciaba que se iba por las tortillas y partía para desaparecer toda la tarde y regresar ebrio y apestosos a pulque, con la canasta vacía, a menos de que hubiese atropellado a algo.

Mi padre es así: pega y se arrepiente, pésima costumbre para un boxeador peso welter. Me lo imagino con cara de vergüenza detrás del referí, esperando la cuenta protectora mientras su rival yace tumbado, musitando suplicante tras el protector bucal "que se levante, que se levante". En su periodo ciclista, ente que atropellaba, criatura que adoptaba. De ese modo en su canasta aparecieron un pato, un gallo, varios gatos y a una niña muda y famélica. La niña nos robó el contenido del refrigerador y varias muñecas, y se desvaneció. Los gatos se quedaron, el pato se enamoró de mi madre y el gallo cantaba a todas horas, incapaz de distinguir el día de la noche. A pesar de esas malas experiencias, nunca renunció a adoptar todo lo que llevase encima las huellas de su bicicleta.

Después de atropellar a Bobby Abasolo, entonces un cachorrito con sarna, le dijo:"Si me sigues hasta mi casa, te quedas". Pese a que estaba ebrio y las palabras debieron ser ininteligibles, el perro aceptó el reto y siguió a mi padre a través de caminos polvorientos, tianguis tumultuosos, charcos, pendientes y carreteras. Mi madre lo insultó, mis primitas lo amaron, Claudia lo bañó. Y ahí llegó, con la pancita roja de rascarse, la cicatriz que el cuchillo sin filo con el que intentaron cortarle la cola había dejado y una mirada de tristeza que jamás pudimos quitarle. A veces un bistec, a veces una caricia, a veces el famoso silbido matador de mi primita menor le atenuaban ese brillo inverso, como de quien nos mirase a través de la lluvia o desde el fondo del naufragio, pero sregresaba ese dolor del que nada sabíamos y que lo mantenía por largas horas sentado en el sillón, la cabeza gacha, los ojos húmedos.

El nombre se lo pusieron mis primas ante la amenaza de mi padre de llamarle "El gordo". Lo sacaron de ese capítulo de Canuto donde Canito tiene un amigo imaginario llamado Bobby Abasolo. Bobby se ofende cuando Canuto sugiere que sólo es un ente imaginario, y allá vemos al pobre padre escalando asta banderas, sumido en alcantarillas, oteando en la jaula del león porque Canito le dice que ahí está Bobby, esperando sus disculpas. Quizá Bobby fue nuestro amigo imaginario al que debimos pedir una disculpa en nombre de la humanidad entera.

Aprendió a llamar a la puerta para salir y hacer del baño en el jardín, metía a casa los gatitos de La Consentida cuando se nos escapaban tomándolos delicadamente con su hocico, y siempre se mostró amoroso y agradecido, pero seguía sentado al borde del sillón mirando al piso.


Hay una foto de mi padre con él: mi padre le pasa el brazo por lo hombros y el perro mira a la cámara. Mi padre brilla como nunca en una foto y Bobby te devuelve la mirada, y caes. Entonces mi hermano Rodolfo, en su etapa "Ciorán es la Neta", le pusó Perro Nihilista, y le reservó las mejores chuletas.Siempre intentamos hacerlo feliz, pero fue inútil.

Un día mi madre se levantó para ir a su trabajo y notó una pestilencia espantosa. Abrió la puerta y había un perro muerto tendido. Mi padre amenazó a los vecinos y confortó a Bobby. Asumía que era una amenaza velada. Pero los perros muertos siguieron apareciendo al pie de su puerta.

Al final, descubrieron que era Bobby quien los traía desde la carretera, arrastrándolos amorosamente, a tirones de hocico, atravesando el estacionamiento, los juegos infantiles, el jardín. Nadie tuvo coraje para regañarlo. Cavábamos en el jardín y cubríamos de tierra al perro víctima de la carretera, de los chóferes sin compasión. Mis primas, aunque el Libro del Buen Mormón hubiera establecido que los animales no tienen alma, decían una oración y a veces confeccionaban cruces. La más pequeña empezó a beber coca cola. Dejaron de jugar en el jardín y desde la ventana enumeraban las tumbas: aquí está el gris, aquí el mechudito, aquí el que tenía el collar dorado.

Las primeras pústulas no tardaron en aparecer sobre el hocico de Bobby. Después en el pecho y en todo su cuerpo. El veterinario dijo que la infección se debía al contacto con los cuerpos putrefactos y que su propagación era inevitable. Hablamos con Bobby por turnos, en grupo, con dibujos, pero los perros seguían apareciendo en nuestra puerta. No hubo forma de hacerle entender.

Lo pusimos a dormir cuando la enfermedad ya no le dejaba salir. Mi padre quiso llevarlo en brazos al veterinario, pero le dolía hasta el mínimo contacto. Lo siguió caminando, con la cabeza gacha, los ojos húmedos..

 

Ahora duerme en el jardín, entre los perros atropellado; encima le crecen flores, de esas que nadie siembra y que no tienen nombre.
Conocimientos:
Junio 1990 - Junio 1992, Escritor/Redactor/Guionista/Editor, Escuela de Escritores de la Sociedad General de Escritores de México
Certificado: Diplomado en Creación Literaria
Antecedentes laborales:
Junio 2007 - Presente, Ianick Boudreault, Estados Unidos
Escritura de 5 blogs sobre temas económicos: préstamos, hipotecas, joyas, dinero en internet y seguros.
Diciembre 1999 - Presente, Redactor freelance, España
Artículos y libros sobre decoración testimonios de mujeres españolas (historias de vida)
Diciembre 1995 - Diciembre 1999, Unidad de Televisión Educativa , México
Guionista desarrollo de proyectos para educación a distancia
Diccionario de íconos:
 
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